La triste escena de la velación de los tres menores en Palmar de Varela
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Zona Cero

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El mal recuerdo de la tragedia de Palmar de Varela sigue en la mente de los atlanticenses

Hoy se cumple un año del fatídico hecho donde Johanna Del Carmen Montoya asesinó a sus tres hijos a cuchillo.

Han transcurrido 365 días de aquella tragedia que enlutó a todo el departamento del Atlántico, donde una madre asesinó a sus tres hijos en su humilde vivienda en el municipio de Palmar de Varela sobre la línea oriental del Atlántico.

La noche del 18 de febrero de 2015 quedará por siempre en la memoria de todos los atlanticenses porque a eso de las 9 de la noche la noticia de que habían encontrado a una madre malherida y a sus tres hijos degollados se había corrido por todo el municipio. Pero lo peor era que había sido su propia madre la que había cometido tal crimen.

Era un Miércoles de Ceniza. Apenas comenzaba la cuaresma. Aquel tiempo de reflexión para recibir la Semana Santa cambió por completo: de tranquilidad pasó a una alteración en todos los ciudadanos al conocer la fatídica noticia, primicia de Zona Cero.

El atroz hecho se registró en una humilde vivienda ubicada en la carrera 10 entre calles 15 y 16 del barrio Alfonso López, donde Johanna Del Carmen Montoya, madre de Luis Felipe López Montoya, Kathy Johanna López Montoya y Abinadad Montoya Rosario, de 4, 6, y 10 años respectivamente, les había dado muerte a sangre fría con un cuchillo.

La macabra escena fue vista por la pareja de Johanna, Wilson Díaz, quien al ingresar a la vivienda no los sintió pero después de buscar en una de las habitaciones se percató de que la mujer estaba ensangrentada junto con sus hijos.

Rápidamente el hombre salió en busca de ayuda. Y de inmediato la noticia se regó en el pueblo. A los pocos minutos decenas de curiosos ya estaban apostados sobre la vivienda para observar lo sucedido.

Johanna después de darle muerte s sus hijos cogió el cuchillo y se propinó una herida en el cuello y las muñecas que la dejó malherida. A los pocos minutos fue auxiliada y llevada al Hospital de Palmar de Varela donde posteriormente fue remitida al Hospital Universidad del Norte. Mientras pasaba todo esto, el laboratorio móvil de criminalística realizaba el triste levantamiento de los tres pequeños cadáveres.

El indignante y trágico hecho causó repudio en la comunidad que a los dos días de ocurrir el filicidio sepultaron a los tres niños en medio de protestas pacíficas y lágrimas de dolor al observar como a tres pequeños le cortaron las alas para vivir.

Johanna Del Carmen Montoya había sido remitida al Hospital Cari de Alta Complejidad para su recuperación. Y cuando mostró mejoría le fue realizada una audiencia ante un juez con función de control de garantías, en ese momento decidió por enviarla a la Cárcel El Buen Pastor, pero después de su recuperación.

Antes de ser llevada al centro de reclusión, Johanna Montoya, estuvo internada en el Cari Mental donde recibió atención psiquiátrica y psicológica por el crimen de sus tres hijos.

Pero las malas noticias continuaban para los familiares, que después de una confesión de Johanna que la había llevado a asesinar a sus hijos fue capturado su padre, Cipriano Montoya, quien según Johanna, habría abusado de ella cuando era niña, y no quería que sus hijos sufrieran lo mismo.

Cipriano Montoya fue asegurado y enviado a un centro carcelario en Barranquilla.

Por su parte, Johanna Montoya también se encuentra en la cárcel de mujeres el Buen Pastor en calidad de asegurada.

Ha pasado un año y la tragedia en Palmar aún sigue presente en sus habitantes. Algunos pasan por la humilde vivienda y el recuerdo de aquella noche del Miércoles de Ceniza donde la madre mató a sus tres hijos inunda la mente de tristeza e indignación.